Hasta 1967 la homosexualidad seguía penada por la ley en Inglaterra, muchas de las grandes mentes que se encontraban detrás de escena en el rock n' roll también debían ocultarse en el closet, como el caso de Larry Parnes, el mayor cazatalentos e inventor de los primeros rockeros británicos como Johnny Gentle, Tommy Steele y Billy Fury. Una historia similar tuvo el manager de The Beatles, Brian Epstein, pero el caso del productor Joe Meek fue uno de los más radicales: terminó en suicidio.
Su gran talento hizo que conformara diversas sociedades que no llegaban casi nunca a buen puerto, tenía un carácter volátil y explosivo. Fue Wilfred Alonzo “Major” Banks, dueño del dudoso sello Saga Records quien apostó en Meek al ver que era un diamante en bruto, y para 1960 le instaló un pequeño home studio en un departamento encima de una tienda en el 304 Holloway Road. Meek comenzó su sociedad creativa con Geoff Goddard, quien llevaba a la realidad sus ideas compositivas debido a su inmensa falta de capacidad frente a los instrumentos. Autores como Nik Cohn y Simon Napier-Bell coinciden con que el cambio de década, cuando Meek armó su estudio, fue una época de transición, una nebulosa sin demasiados artistas ni creatividad. No obstante, Meek se había iniciado como productor al grabar a diversos cantantes y bandas de pop, jazz, skiffle y country, entre ellos se encontró el estadounidense Les Paul, inventor de la famosa guitarra de la firma Gibson, quien había comenzado al mismo tiempo que Meek a experimentar con la posibilidad de la grabación multipista. Meek llevó los rudimentarios equipos hasta el límite de sus posibilidades, su creatividad potenció las capacidades sonoras de los dispositivos con los que contaba para grabar, en una época en la que se esperaba el mero registro de las canciones con la mejor fidelidad posible, y no el uso de forma creativa y artística, como años después harían The Beatles, Brian Eno o Lee Perry entre otros. Meek pensaba el estudio como un laboratorio en donde implementar técnicas exorbitantes en canciones pop y lograba que de todas maneras se convirtiesen en éxitos radiales: “Go on then”, grabada por la cantante sueca Gunilla Thorn, aumenta el pitch de la voz y lo devuelve a la normalidad, creando un efecto que desorienta pero encaja.
Su primer gran éxito fue con “Johnny Remember Me”, un tema compuesto por Goddard e interpretado por el actor John Leyton en el que la voz está empapada en delay. Los sesionistas del registro fueron The Outlaws, un grupo armado por el productor que sirvió como punto de inicio de Ritchie Blackmore mucho antes de fundar Deep Purple.
Los ataques de furia y depresión que sufría Joe Meek hacían que las grabaciones fuesen lentas y tensas, y que los rumores sobre su homosexualidad y acusaciones de acoso comenzaran a correr como venganza. Esto retrajo al productor hacia la paranoia, se veía obligado a guardar con recelo su vida privada y secretos profesionales que creía que otros productores deseaban robar: sus efectos sonoros no podían ser registrados intelectualmente. Su uso abusivo del compresor, el overdubing en dos canales, la manipulación de efectos como flanger, eco, reverb y el microfoneo extremadamente cerca de los instrumentos fueron algunas de sus innovaciones más famosas[1].
En 1959 había grabado un demencial y pretencioso disco titulado “I Hear a New World”[2] en el que se evidenciaba su fascinación por el espacio exterior y el ocultismo. La obra de carácter conceptual fue de las primeras en ser grabadas en stereo y muestra toda la artillería pesada de sus grandes desarrollos técnicos en efectos especiales. Los temas del disco fueron interpretados por West Five, un grupo de skiffle al que Meek renombró como Blue Men. Muchos de sus efectos sonoros para generar las ambientaciones espectrales y espaciales eran simples trucos hogareños, como explica Diedrich Diederichsen en su libro Personas en Loop: “Nadie podía enterarse de que los cohetes que despegaban no eran otra cosa que la descarga del inodoro grabada varias veces y pasada al revés”.
No es casualidad que hacia principios de los sesenta Larry Parnes y Joe Meek se asociaran. Ambos ya tenían un renombre dentro del rock n' roll británico y Parnes acababa de descubrir a un grupo instrumental llamado The Tornados. Su plan era contratarlos como banda sesionista para Billy Fury y competir con The Shadows, otro combo instrumental que funcionaba de banda para el cantante Cliff Richard. Meek tenía su propia estrategia para el grupo, hacerlos grabar su nueva obra titulada Telstar: una oda al espacio exterior cargada con lo más fino de sus efectos sonoros y liderada por teclados distorsionados. La canción hizo abrir los ojos de la industria estadounidense cuando llegó a ser puesto número uno en su propio territorio. Incitó a que se admitieran las verdaderas posibilidades que ofrecían los artistas británicos, quienes ya no se dedicaban a imitar sino también a crear desde una inventiva propia. Este hit británico en Estados Unidos fue la puerta a lo que poco tiempo después sería la Invasión Británica.
Lamentablemente el éxito duró poco: Meek fue acusado de plagio por Jean Ledrut, compositor de “La Marche d. Austerlitz” para la película Austerlitz de 1960. Las similitudes que comparten las obras son notorias, así fue también para el juez que dispuso que Meek no viese una sola libra de las regalías. Sumado a eso, las persecuciones a los homosexuales se brutalizaron: en 1963 fue detenido en un baño público por tener relaciones sexuales y hacia 1967 se encontraba en la lista de sospechosos por el asesinato de Bernard Oliver, tan solo por su orientación sexual.
Su fuerte paranoia y depresión estaba también alimentada por la falta de éxito de sus siguientes lanzamientos, pero esto no evitó que en 1966 compusiera la primera canción gay en la historia del rock: “Do you come here often?”. Se trató del último single grabado por The Tornados, en él hay un dialogo de dos hombres que se seducen, y al despedirse esperan reencontrarse en el área de Picadilly, donde se desarrollaba gran parte de la vida gay londinense.
Meek era un ávido fan del rock estadounidense. En marzo 1958 Buddy Holly emprendió una gira por Gran Bretaña, y el productor pudo conocer a su héroe y alertarlo sobre cómo sería su muerte, información que había obtenido en una de sus sesiones de espiritismo. Buddy Holly tomó la situación a la ligera, pero el cantante falleció el día y de la manera en que había profetizado Meek: el 3 de febrero de 1959.
Meek compuso la canción “Tribute to Buddy Holly” para el cantante Mike Berry quien se veía en ese entonces acompañado por The Outlaws. Con tristeza, a los pocos meses tuvo que crear otra melodía para rendir homenaje nuevamente a la tragedia, esta vez para el cantante Eddie Cochran. “Just Like Eddie” fue una canción que parafraseaba a “C´mon everybody” el gran hit de Cochran y fue interpretado por Heinz Burt, bajista de The Tornados, en su intento de lanzarse como solista.
El 3 de febrero de 1967, agobiado por su situación financiera y agotado por la persecución del gobierno, Joe Meek asesinó a su casera y se suicidó, exactamente ocho años después de la muerte de Buddy Holly.
[1] Adelantándose casi una década a lo que propusieron The Beatles en su revolucionario disco “Revolver” de agosto de 1966.
[2] Publicado en Triumph Records, sociedad fallida de un año de duración junto a Banks.
